Rome, 10 juin 2009 – Après un parcours intentionnellement long d’évaluation et assimilation, les Prêtres du Sacré-Cœur de Jésus (Dehoniens), membres du XXIIème Chapitre Général, se sont reconnus dans un document final dans lequel douze choix préférentiels sont définis. Le vote l’a approuvé avec un consensus quasi unanime après l’avoir examiné individuellement, dans les groupes linguistiques et en certaines séances plénières. Le Chapitre en a préféré consacrer un temps majeur pour faire espace au débat et, surtout, en favoriser l’assimilation. Parmi les priorités, l’étude de la spiritualité et du Fondateur pour une formation plus spécifique ; la dimension internationale de la communauté pour la formation et la mission ; une solidarité faite de collaboration entre communauté et des choix incisifs dans l’administration des biens ; le privilège accordé à certains engagements de la mission à laquelle la Congrégation se sent aujourd’hui appelée. Le Chapitre a requis, entre autres, « l’élaboration d’un modèle de présence dans les sociétés sécularisées, en particulier un “Projet Europe” pour une nouvelle évangélisation du continent ».
Roma, 10 giugno 2009 – Dopo un percorso intenzionalmente lungo di valutazione e assimilazione, i Sacerdoti del Sacro Cuore (Dehoniani), membri del XXII Capitolo generale, si sono riconosciuti in un documento finale nel quale vengono definite dodici scelte preferenziali. La votazione l’ha approvato con un consenso quasi unanime dopo averlo esaminato individualmente, nei gruppi linguistici e in alcune sedute plenarie. Il Capitolo ha preferito dedicarvi un tempo maggiore per far spazio al dibattito e, soprattutto, favorirne l’assimilazione. Tra le priorità: lo studio della spiritualità e del fondatore per una formazione più specifica; la dimensione internazionale della comunità per la formazione e la missione; una solidarietà fatta di collaborazione tra comunità e di scelte incisive nell’amministrazione dei beni; il privilegio accordato ad alcuni ambiti della missione alla quale la congregazione si sente oggi chiamata. Il Capitolo ha richiesto, fra l’altro, «l’elaborazione di una modello di presenza nelle società secolarizzate, in particolare un “Progetto Europa” per una nuova evangelizzazione del continente».
En estos últimos días de trabajo intenso que estuvo absorbiendo las “fuerzas capitulares” casi al extremo, nos abocamos a la redacción del documento final. En realidad el trabajo más ímprobo lo tuvo la Comisión de síntesis, entre idas y vueltas del texto, como suele suceder en estos casos.El texto gira en torno a los tres puntos o ítems del documento preparatorio; o sea, la centralidad de Cristo en nuestra vida, la fraternidad y la misión.
En realidad lo más importante, por no decir lo fundamental, es la experiencia de Cristo, ya sea a nivel personal como comunitario. Es el punto de partida, según la experiencia de Pablo, que a menudo cantamos: “Caritas Christi urget nos” y “Para mí la vida es Cristo”. De esta experiencia depende todo el resto; el apostolado, y toda forma concreta de evangelización.
Quedaron algunos aspectos que consideramos “graves y urgentes”, como la secularización y descristianización del mundo en que vivimos, sea del hemisferio norte, como del hemisferio sur, aunque en todo menor, pero “globalmente” implicado en este proceso. En este momento el Capítulo no tiene una respuesta a este problema, pero se sugiere y se vota que la próxima Conferencia General sea sobre “Educación, cultura y problemática anexa”. El tema de la juventud y su alejamiento de la Iglesia es muy preocupante y hay que enfrentarlo.
Finalizamos la sesión del día aprobando el documento, con saludos y agradecimientos al equipo de las queridas traductoras.
Hemos vuelto a la sala Capitular, con más ganas de darle el último golpe fuerte en esta etapa final del Capítulo. Naturalmente más descansados por el fin de semana, donde cada uno o por grupos fue disfrutando de Roma, de Nápoles, de Florencia y hasta hubo quienes llegaron hasta Trento.El trabajo de la mañana se desarrolla en torno a textos jurídicos, que debemos discutir y votar. Un trabajo lento, un tanto cansador, pero necesario. Hay cuestiones jurídicas que hacen a la vida de las nuevas entidades y hay que darles una formalidad; eso no significa apagar el Espíritu con la letra, naturalmente. Siempre la vida debe ser algo dinámico, renovador. Por fin en la mañana concluimos este trabajo.
Por la tarde nos metemos de lleno, en los grupos, a elaborar el documento final. Esto significa un análisis sobre la síntesis que presentó el Comité “ad hoc”. Se trata de ir priorizando “opciones” que efectivamente ayuden y encaminen el trabajo del próximo Gobierno general. Algo se comienza a vislumbrar dentro de los ítems: Espiritualidad, Comunidad y Misión. Cristo es el centro y no hay que olvidar que ante todo cada dehoniano debe realizar en sí mismo esa experiencia de Pablo: “para mí, la vida es Cristo” o sea, traducido en scj, “para mí, la vida es el amor de Cristo”, simbolizado en su Corazón, que me impulsa – “urget” – a anunciarlo a los hombre y mujeres de hoy.
Durante la mañana continuamos con el trabajo capitular de la revisión de textos, con añadiduras y correcciones. Un trabajo cansador, con poca variedad, pero como se dijo, necesario para aclarar una serie de nuevas situaciones a nivel congregacional.
Por la tarde, en cambio, se volvió al trabajo de grupos lingüísticos para analizar el trabajo de síntesis de todos los aportes y trabajos de las dos semanas anteriores. Ciertamente fue un trabajo duro pero bien hecho el de la comisión de síntesis... pero llega el momento crucial del Capítulo, o sea, llegar a un síntesis de las ideas importantes, a nivel teológico-espiritual y concretar las opciones y prioridades que encaminen el trabajo de la próxima Administración general. Es aquí lo nuestro, típicamente nuestro, como capitulares.
No es un trabajo fácil, sin embargo es necesario; hay que seguir sintetizando, preguntándonos: ¿qué queremos de la Congregación hoy y en los próximos años? El fin de semana nos ayudará a pensar un poco más sobre este punto.
Terminamos la jornada, hoy, primer viernes del mes de junio, con un Via Lucis, hecho en el parque, viviendo la alegría y la esperanza de la Resurrección de Cristo, centro de la Historia, de la Iglesia y de nuestra vida. En el espíritu del P. Dehon, estamos llamados a anunciar este misterio a los hombres y mujeres de hoy.
Por la tarde, en cambio, se volvió al trabajo de grupos lingüísticos para analizar el trabajo de síntesis de todos los aportes y trabajos de las dos semanas anteriores. Ciertamente fue un trabajo duro pero bien hecho el de la comisión de síntesis... pero llega el momento crucial del Capítulo, o sea, llegar a un síntesis de las ideas importantes, a nivel teológico-espiritual y concretar las opciones y prioridades que encaminen el trabajo de la próxima Administración general. Es aquí lo nuestro, típicamente nuestro, como capitulares.
No es un trabajo fácil, sin embargo es necesario; hay que seguir sintetizando, preguntándonos: ¿qué queremos de la Congregación hoy y en los próximos años? El fin de semana nos ayudará a pensar un poco más sobre este punto.
Terminamos la jornada, hoy, primer viernes del mes de junio, con un Via Lucis, hecho en el parque, viviendo la alegría y la esperanza de la Resurrección de Cristo, centro de la Historia, de la Iglesia y de nuestra vida. En el espíritu del P. Dehon, estamos llamados a anunciar este misterio a los hombres y mujeres de hoy.
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